Iglesias y rodaballos
En primer lugar, adentrémonos sin más demora en la exposición de un tema digno de profunda reflexión, un tema objeto de estudios y análisis que constituye una de las grandes preocupaciones en estos inciertos momentos: la cuestión del peligro de extinción de iglesias (como la del inminente advenimiento del cuarto milenio), y su relación con la marginación (y el destierro) del rodaballo esquizoide.
Aunque parezca que no exista ninguna relación, la interconexión entre uno y otro se hace patente si se profundiza en el tema: el advenimiento (inminente) debía producirse por la llegada a nuestro mundo de un nuevo mesías,encarnación humana en la tierra de... este tío...ah sí! dios. Pues bien, en el seno de la iglesia del inminente advenimiento del cuarto milenio, se produjo una escisión, puesto que una parte de la misma creía que el advenimiento no sería esta vez humano, y es que el anterior no había tenido demasiado éxito (recuérdese la cruz), y empezaron a promulgar una teoría en la que la vida del nuevo mesías surgiría del mar y con apariencia "peceril" como ellos mismos denominaban. La facción ortodoxa de la iglesia, aplastó la rebelión doctrinal en poco tiempo y en conmemoración,tallarón en madera iconos que recordasen a aquellos blasfemos de la fe,la derrota de sus intenciones y sus credos,la figura tallada era la imagen de un rodaballo con camisa de fuerza encerrado en una jaula de metracrilato, y que expusieron en todos sus centros de culto, por lo que, con el tiempo la animadversión hacia el pobre animal fue creciendo en intensidad y número,hasta llegar a este trágico momento, en el que los advenimientos ya no se vislumbran inminentes y en el que el vilipendiado rodaballo debe soportar las consecuencias de esta injusticia sin parangón.



